«¿Cuánto cuesta una corona de laurel para la graduación?» es una pregunta con dos respuestas, y la segunda es la que importa.
La primera respuesta es el precio del recibo. La segunda es cuánto te cuesta al día, y ahí es donde las cuentas cambian por completo.
LA CORONA FRESCA: EL PRECIO NO ES EL PROBLEMA
Una corona de laurel natural la encuentras en la floristería y, en la mayoría de los casos, cuesta menos que una impresa en 3D. Hasta aquí, nada que discutir: si solo miras la cifra, gana ella.
El problema llega el martes siguiente.
El laurel fresco empieza a perder agua desde el momento en que se corta. Al cabo de dos días, las hojas se enrollan por los bordes; al cabo de cuatro, el verde se vuelve marrón; al cabo de una semana, lo que llevabas en la cabeza el día más importante de los últimos cinco años es una ramita gris que se desmenuza al tocarla.
Lo saben todos los que lo han intentado: la laca, prensarla entre libros, el horno a baja temperatura. No funciona. Como mucho, consigues un recuerdo frágil que nadie se atreverá a mover del mueble.
Así que la cuenta real es esta: una corona fresca cuesta todo su precio por tres días de vida. Después vale cero.
QUÉ PAGAS POR UNA CORONA IMPRESA EN 3D
Las nuestras cuestan desde 89,90 € por la clásica hasta 119,90 € por las versiones dedicadas a una facultad, con grabado y envío incluidos.
Esto es en qué se gasta ese dinero, porque conviene saberlo antes de decidir.
El trabajo a mano, que es la parte más larga
La impresión 3D hace las hojas. Después, cada hoja se coge con la mano, se dobla y se inserta en la estructura una a una, para que se abran en distintas direcciones como en una rama de verdad. Por eso nuestras coronas son frondosas y no una fila plana de hojitas sobre una diadema; y también por eso en cuatro horas de taller salen dos, no veinte.
Consecuencia secundaria, pero nada desdeñable: nunca hay dos coronas idénticas. Ninguna mano repite el mismo gesto dos veces.
El material
Bioplástico derivado del almidón de maíz, no plástico de molde. No se seca, no amarillea ni se desmenuza. Las hojas tienen una geometría que las hace flexibles, así que la corona resiste el bolso en el que la metes, el viaje, los abrazos y al hermano pequeño.
El grabado
En las versiones para facultades, el diseño no está impreso encima: está grabado hoja por hoja. Las pistas de un circuito en la de Ingeniería e Informática, el pentagrama en la de Música y Conservatorio, la trama de nodos en la de Periodismo y Comunicación. De lejos es una corona de laurel. De cerca se entiende qué has estudiado.
La talla
Diez tallas, de la 52 a la 61 cm de perímetro. Una corona de la talla adecuada no te deja marca en la frente después de una hora ni se desliza hacia atrás en todas las fotos. Te explicamos cómo tomar la medida aquí, en dos minutos.
EL COSTE POR DÍA
Hagamos la división, porque es la única forma honesta de comparar dos cosas tan distintas.
Una corona fresca te sirve durante tres días. Una impresa en 3D la seguirás teniendo dentro de diez años, colgada en tu habitación, en la estantería del estudio o en manos de tu primer hijo, que querrá saber qué es.
No decimos que sea una inversión: es un objeto, no un bono del Estado. Decimos que la pregunta adecuada no es «cuánto cuesta», sino «qué me queda».
LO QUE HACE SUBIR O BAJAR EL PRECIO
La facultad. El grabado personalizado cuesta 30 € más que el modelo clásico, porque es un diseño creado desde cero y grabado en cada hoja.
El color. Ocho combinaciones, desde el verde clásico hasta el negro degradado a magenta, sin diferencia de precio. La Pride es la excepción técnica: una transición continua de siete colores, creada hoja por hoja.
Los elementos escultóricos. En la corona Odisea, bajo el lazo, cuelga una columna vertebral modelada en 3D con la silueta del casco de Agamenón. No es un grabado: es una pieza aparte.
Los diseños fuera de catálogo. Si lo que tienes en mente no está disponible, se diseña y se presupuesta caso por caso. Escríbenos por WhatsApp y lo hablamos: el presupuesto es gratuito y no te compromete a nada.
Y EL REGALO PARA QUIENES ESTUVIERON ALLÍ
Con la corona vienen unas hojas de laurel de la suerte para regalar a quienes vinieron a verte. La tradición dice que quien recibe una hoja de la corona se lleva a casa un pedacito de tu suerte; solo que una hoja de verdad, al cabo de tres días, acaba hecha polvo en el fondo de un bolsillo. Estas no.
🎓 ¿Estás haciendo cuentas? Mira todas las coronas de laurel en 3D: clásica por 89,90 €, versiones para facultades por 119,90 €, grabado y envío incluidos, tallas de la 52 a la 61 cm. Si tienes alguna duda sobre la talla o el color, escríbenos por WhatsApp: respondemos a todo el mundo.
